Sobre Museo del Louvre
La manera menos obvia de empezar el Louvre es por abajo. En el subsuelo todavía se ven los restos de la fortaleza que el rey Felipe II mandó levantar a fines del siglo XII, mucho antes de que el edificio fuera palacio y, en 1793, museo. Empezar por ahí da escala al resto: estás caminando por más de ocho siglos de obras y reformas.
Arriba se exponen unas 35.000 obras, y la Mona Lisa es solo una de ellas, casi siempre rodeada por un pequeño bosque de móviles en alto. La pirámide de cristal de I. M. Pei, abierta en 1989, se convirtió en la puerta de entrada. Desde enero de 2026, los visitantes de fuera del Espacio Económico Europeo pagan una tarifa más alta.








