Sobre Arco del Triunfo
Doce avenidas desembocan en la plaza del Arco del Triunfo, y el tráfico alrededor parece girar sin regla aparente. Ni se te ocurra cruzar a pie por encima: el acceso de peatones es por pasos subterráneos, desde los Campos Elíseos y desde la avenida de la Grande Armée. Napoleón encargó el arco en 1806, la obra se detuvo durante la Restauración y la inauguración llegó recién en 1836.
Bajo la bóveda está el Soldado Desconocido, un combatiente francés de la Primera Guerra Mundial sepultado allí en 1921. Todas las noches, a las 18:30, asociaciones de veteranos reavivan la llama, en una ceremonia gratuita y abierta al público. Después, enfrenta los 284 escalones hasta la terraza y mira desde arriba las avenidas que salen en forma de estrella.








