Sobre Plaka
Basta salir de la calle más concurrida para que Plaka cambie los escaparates por fachadas neoclásicas, pequeñas iglesias y una sucesión de escaleras. El barrio abraza la base de la Acrópolis, así que el templo reaparece entre los tejados cuando menos lo esperas. La gracia está en caminar sin convertir cada esquina en una obligación.
Más arriba, Anafiotika reúne casas encaladas ligadas a los trabajadores de Anafi. Los pasajes siguen siendo la dirección de sus vecinos: fotografía sin bloquear puertas y mantén la voz baja.









