Sobre Museo del Prado
Las Meninas, de Velázquez, te pone ante una escena en la que mirar y ser observado forman parte del juego. Después, cambia la pintura de corte por el universo de El Bosco en El jardín de las delicias o por las obras de Goya. El Prado recompensa detenerse ante pocos cuadros.
Selecciona los artistas que despierten tu curiosidad y consulta el plano. Dos o tres horas son una propuesta para una primera visita, no una promesa de agotar la colección; para profundizar, añade otra mañana.









