Sobre Kaleiçi
Una muralla en forma de herradura abraza el barrio, y cada tramo lo dejó alguien distinto: griegos del período helenístico, romanos, bizantinos, selyúcidas y otomanos. Dentro sobreviven unas 3000 casas de tejado de cerámica, muchas convertidas en pequeñas posadas, cafés y restaurantes, además de museos y antiguas madrasas.
La mejor manera de conocer Kaleiçi es olvidarse del mapa. Las callejuelas bajan hacia el mar, así que cualquier camino equivocado termina en el lugar correcto: el puerto. A mitad de trayecto se cruzan la Yivli, la Puerta de Adriano allá arriba y, cerca del borde sur, la Torre Hıdırlık. La vuelta, esa sí, es cuesta arriba.










