Sobre Templo del Loto
De lejos parece una flor posada sobre el césped; de cerca, son 27 pétalos independientes revestidos de mármol blanco pentélico, traído de Grecia, en tres anillos de nueve. Proyectado por el arquitecto Fariborz Sahba y dedicado en diciembre de 1986, el templo mide 40,8 metros de altura, y la sala central acoge a 1.300 personas sentadas.
Cualquier persona puede entrar, sea cual sea su religión. Adentro no hay sermones, rituales ni instrumentos musicales: hay lecturas de textos sagrados de varias tradiciones y momentos de oración y meditación en silencio. El efecto sorprende: una sala llena y casi ningún sonido.









