Sobre Central Park
Casi nada en Central Park nació solo. Los lagos se crearon represando manantiales, y la tierra fértil se trajo de Long Island y de Nueva Jersey porque el suelo original no sostenía las plantas. El diseño es de Frederick Law Olmsted y Calvert Vaux, ganadores de un concurso en 1858, y engaña tan bien que olvidas los rascacielos a pocas cuadras.
Para no perderte en las 341 hectáreas, elige un tramo. Entre la Bethesda Terrace, con la fuente y la escalinata frente al lago, y el Ramble, un bosque de senderos torcidos, cabe una tarde entera. Más al norte está el embalse Jacqueline Kennedy Onassis.









